martes, 17 de mayo de 2011

¿Qué hacemos ante…? El niño hiperactivo


¿Qué hacemos ante…? El niño hiperactivo

El caso Pedro tiene cinco años y es el tercero de cuatro hermanos de 9,7 y 2 años. Ni su maestra ni sus padres saben qué hacer con él: es un torbellino. No para quieto ni un instante, e incluso cuando está sentado se mueve continuamente balanceando los pies, subiéndose al respaldo de la silla...
Continuamente tiene que estar cambiando de actividad y cuando se pone a hacer las pequeñas tareas que le mandan en el colegio se distrae con el vuelo de una mosca. A veces parece que está en su mundo y no atiende a lo que le pide su profesora.
La maestra se queja sobre todo de que no atiende y se distrae con cualquier cosa. Además no respeta las normas de la clase y es incapaz de terminar sus tareas. A veces cuando la maestra recoge los trabajos que ha mandado en clase, Pedro ni siquiera se ha molestado en poner su nombre.
Nunca encuentra sus cosas y siempre tiene que pedir los lápices y cuadernos prestados.
La verdad es que Pedro odia ir al colegio, no se lleva bien con sus compañeros pues a menudo pierde el control y les pega. Además éstos le acusan de que no sabe respetar las reglas de los juegos ni respetar el turno de los demás.

¿Qué podemos hacer?

La hiperactividad es uno de los problemas que aparecen con frecuencia en la edad preescolar. Suele afectar en torno a un 4 o 5 por ciento de la población y, curiosamente, su incidencia es tres o cuatro veces mayor en los niños que en las niñas.
La maestra debe empezar por prestarle mayor atención, darle instrucciones personales muy precisas y motivar y estimular las acciones encomendadas. Resulta también importante no pedirle varias cosas al mismo tiempo, estimular positivamente sus logros y manifestarle interés y afecto. Hay que implicarle en juegos y actividades de grupo exigiéndole que respete las normas.
Es muy interesante utilizar algún reto para manejar técnicas de relajación y de autocontrol. Con ellas, por ejemplo, el niño se dará instrucciones en voz alta como forma de controlar su comportamiento diciendo: “Tengo que copiar este dibujo... Tengo que ir despacio y con cuidado... ahora voy a trazar la línea de arriba... luego la de abajo... bien, lo estoy haciendo bien...me he equivocado y debo ir más despacio... eso está mejor... se acabó, ya lo he hecho...” La maestra aconsejará a los padres a que trabajen ellos también en esa dirección.

No hay comentarios: